¿Te imaginas contar con un tutor personal disponible solo para ti y a cualquier hora?
Alguien que te ayude a entender mejor los contenidos, que te explique una y otra vez con paciencia infinita, que adapte el lenguaje a tu forma de aprender y te ofrezca mil ejemplos hasta que comprendas todo. En esta publicación comparto mi experiencia usando ChatGPT como tutor personal.
No os voy a contar todo lo que me está suponiendo estudiar un ciclo formativo de Grado Superior de DAM (programación) en modalidad online.
Y digo que no os lo voy a contar, aunque ganas no me falten, jeje. Por desahogarme y hablar de las dificultades que implica conciliar estudio, trabajo, familia, casa… (Os adelantaba mi aventura aquí).
Y aunque es una realidad que está ahí, como siempre, vamos a contar las cosas desde una perspectiva positiva, porque hay mucho potencial detrás de todo esto.
En pleno debate sobre el uso de la tecnología y la inteligencia artificial en educación, me parece necesario exponer otra mirada (más allá del rechazo o la desinformación): la de lo beneficios que puede aportar.
Porque, como suelo decir:
La tecnología no es buena ni mala. Todo depende del uso que hagamos de ella.
🧑🏫 Usando ChatGPT como tutor personal
Estoy cursando una formación con muchísimo contenido teórico, conceptos abstractos y lenguaje técnico que me cuesta asimilar y comprender.
Y es justo ahí donde entra la Inteligencia Artificial como herramienta de aprendizaje personalizado.
Imaginad que os doy las piezas de un puzzle sin mostraros la imagen final. ¿A qué cuesta más encajarlas?
🧠 Nuestro cerebro —como bien explica la neurociencia— necesita ver el conjunto para dar sentido a cada parte.
Necesita primero ver la imagen completa, el puzzle terminado, para saber qué está intentando construir. Entender el conjunto facilita la comprensión de los detalles.
A mí me pasa eso: para entender algo necesito visualizar el conjunto, porque si no, los conceptos por separado no encajan.
Para eso uso ChatGPT como tutor personal: para que me explique esos conceptos difíciles de forma visual, con un lenguaje que encaje con mi forma de pensar, y con ejemplos que me ayuden a aterrizar la teoría en la práctica.
Le pido que me dibuje ese «todo», que me ayude a construir ese esquema completo donde cada concepto encaja y empieza a tener sentido 🧩.
Evidentemente, para que me sea útil influye mucho cómo le hablo, cómo formulo los prompts (instrucciones o preguntas que le doy para guiar sus respuestas).
Pero esto da para otro post… 😉
Si esto funciona tan bien para mí…
¿cómo sería si pudiéramos adaptar así la educación de todas las personas?
🎓 ¿Te imaginas una formación adaptada a cada estilo de aprendizaje?
¿Que un profesor o profesora pudiera parar y explicar cada duda de cada alumno o alumna, sin prisa, sin juicio?
¿Que pudiera adaptar su explicación en función del ritmo, del contexto, de la forma de razonar de cada persona?
Con la ayuda de la IA, los docentes podrían centrarse en lo verdaderamente importante, en lo que nos hace únicos como humanos: acompañar, empatizar, motivar desde el cariño.
Mientras tanto, herramientas como ChatGPT podrían encargarse de repetir, de traducir, de ofrecer recursos personalizados, tantas veces como haga falta.
Imagina lo que esto podría significar para una persona con dislexia, para alguien que no domina el idioma de la clase, para quien necesita más tiempo o más apoyo visual, para estudiantes de zonas aisladas o desfavorecidas, …
La inteligencia artificial no sustituye al profesorado, pero sí puede ser un apoyo poderoso para hacer una educación más inclusiva, accesible y equitativa.
Una educación que respete la diversidad y que no deje fuera a nadie por aprender “diferente”.

Porque donde no llega el sistema, donde no hay recursos humanos suficientes, donde hay brechas digitales o educativas, estas herramientas pueden abrir oportunidades reales.
Pueden convertirse en ese “tutor personalizado” que hoy no existe para millones de personas.
¿Uso la IA para realizar las tareas? Sí.
Y no, no es hacer trampas.
Puede parecer que si uso herramientas de Inteligencia Artificial Generativa (como ChatGPT) para realizar mis tareas, estoy haciendo trampas.
Pero entonces, ¿si la uso en mi trabajo también estoy haciendo trampas?
Lo cierto es que me está ayudando igual que me ayudará en la vida real.
Usar las herramientas que tenemos a nuestra disposición no es hacer trampas.
Es una forma de aprender con apoyo, como lo fue Google, la calculadora o el corrector ortográfico.
Lo consulto cuando no entiendo algo, cuando quiero comprobar si voy por buen camino, cuando necesito una explicación distinta.
Y en muchas materias, lo importante no es memorizar, sino entender la lógica, saber aplicar, analizar y razonar.
Y si eso lo consigo con ayuda de la IA, bienvenida sea.
🧭 IA y educación: reflexionar más allá del ruido
Últimamente, parece que todo lo que nos llega sobre inteligencia artificial viene envuelto en titulares alarmistas.
Que si va a sustituirnos, que si nos vuelve vagos, que si destruye la creatividad…
Y no. Ni blanco ni negro.
Vivimos rodeados de discursos virales. Y muchos de ellos generan rechazo o miedo hacia herramientas que podrían ser transformadoras, si se usaran con criterio.
Por eso, yo propongo parar y hacernos preguntas reales:
- ¿Quién está generando ese discurso de miedo? ¿Con qué intención?
- ¿Qué ejemplos concretos conocemos de uso positivo o transformador?
- ¿Estamos formando a las personas (docentes, familias, estudiantes) para usar la IA con criterio?
- ¿Qué necesitamos para que la IA sea inclusiva, accesible y ética?
Pero si en el colegio no se enseña a usarla (por posible rechazo), y en casa tampoco (por puro desconocimiento)… Entonces, ¿quién enseñará a nuestros jóvenes a usarla con cabeza y criterio?
Porque no se trata de aceptar lo primero que nos dice ChatGPT.
Se trata de contrastar, verificar en fuentes fiables, preguntar con claridad y comprender cómo funciona para aprovechar su potencial y evitar malentendidos.
Por eso, formar en el uso ético y responsable de la IA es tan necesario. Sabiendo, como sabemos ya, que la inteligencia artificial ha venido para quedarse.
La IA como aliada para una educación más inclusiva
Sí, puede haber riesgos y no hay que negarlos. Hay que mostrarlos para combatirlos:
⛔ dependencia pasiva
⛔ desinformación
⛔ pérdida del vínculo pedagógico
Pero también hay oportunidades muy poderosas si se usan con conciencia y propósito:
🔸 Una IA que lee en voz alta para estudiantes con dislexia
🔸 Una IA que traduce conceptos a lenguaje sencillo para personas con dificultades cognitivas
🔸 Una IA que se adapta al ritmo de cada persona, sin juzgar, sin etiquetar
Porque no todas las personas aprenden igual.
Y ahí es donde la IA puede ser una verdadera aliada para la equidad.
Como aprendiz, como madre, como formadora…
No me interesa hacer apología o defensa ciega de la inteligencia artificial.
Tampoco caer en el rechazo automático por miedo a lo desconocido.
Lo que me interesa es mirar con calma, con pensamiento crítico, con propósito.
Porque esto no va de tecnología.
Va de educación, derechos, accesos y decisiones.
De cómo elegimos usar las herramientas que tenemos.
La IA no viene a sustituirnos. Viene a plantearnos preguntas.
Y ojalá nos sirva para construir una educación más empática, más diversa, más humana.
Te invito a pensar conmigo
Si algo de esto te ha resonado, si te ha hecho dudar o replantearte lo que creías, si te ha generado curiosidad o incluso incomodidad…
Entonces, bienvenida. Bienvenido.
Este blog no busca convencer, sino abrir espacio a la reflexión.
A cuestionar lo que damos por hecho.
A mirar con otros ojos.
📩 ¿Has tenido alguna experiencia usando IA para aprender o enseñar? ¿Lo estás probando con tus hijos o en tu centro educativo?
Cuéntamelo. Te leo.
